07 agosto 2015

Una oportunidad perdida

Por Asier Bilbao

Nairo y Froome llegan juntos a la meta de Pra-Loup
Tras el cese del ruido mediático por el 2º puesto logrado por Nairo Quintana en el Tour de Francia vamos a realizar un análisis objetivo de la actuación del boyacense y su equipo en la carrera francesa. Análisis que los medios generalistas, los mediocres periodistas deportivos, y más específicamente los ciclísticos, de este país son incapaces de realizar; tratando de convencernos en todo momento que fue un gran éxito lograr ese 2º puesto y ganar las clasificaciones secundarias de los jóvenes y por equipos. Omitiendo al público que el Movistar renunció a mitad de carrera a tratar de conseguir el premio mayor para no perjudicar las posibilidades de pódium de Alejandro Valverde.

Primero que todo resaltar que finalizar 2º en el Tour es un gran logro deportivo. Pero de ahí a tratar como campeón a Nairo Quintana hay un paso muy grande. Campeón solo es el que queda de primero. Hay una diferencia abismal entre quedar 1º en el Tour de Francia y alcanzar La Gloria deportiva o quedar un peldaño debajo en el pódium. Excepto los fanáticos del ciclismo, ¿quién recuerda los nombres de los ciclistas que quedaron segundos en los Tours de hace 5, 10... 15 años?

La archi-repetida frase de que a Nairo ya le llegará su hora de ganar el Tour de Francia es ilusoria. Ganar un Tour no es como hacer fila para que lo atiendan en una ventanilla, y cuando le toca el turno a uno... va y gana. Ganar un Tour es extremadamente difícil. Solo Los Elegidos y alguno que otro con mucha fortuna lo consiguen. Y entre esos elegidos hay muy pocos ciclistas de las características específicas de escalador puro como las de Nairo que lo han logrado. Los grandes escaladores de la historia que lo consiguieron se pueden contar con los dedos de una mano: Federico Martín Bahamontes, Charly Gaul, Lucien Van Impe, Pedro Delgado y Marco Pantani. No hay más. Los casos recientes de buenos pero no excepcionales escaladores como Carlos Sastre y Andy Schleck serían la excepción que confirma la regla. Y todos estos escaladores solo pudieron ganar un Tour cada uno.

No sabemos cómo serán los Tours del futuro. Pero sí sabemos que los papayazos, las oportunidades, hay que aprovecharlas cuando llegan; pues nadie sabe si volverán a presentarse. Que se lo pregunten sino a corredores como Jean Françoise Bernard, Erik Breukink, Gianni Bugno, Tony Rominger, Alex Zülle o Ivan Basso; todos ellos destinados (en teoría) a ganar algún día el Tour. Otros grandes ciclistas como Stephen Roche, Jan Ullrich, Cadel Evans o Vincenzo Nibali supieron aprovechar la única oportunidad que se les presentó.

En este sentido creemos que Nairo perdió una espléndida oportunidad, quizás única, de ganar un Tour de Francia diseñado a su medida. Nunca se sabe que le deparará en el futuro La Diosa Fortuna en forma de recorridos propicios a sus características, estados de forma propios y de rivales, aparición de nuevos rivales, caídas, lesiones, suerte, etc.

La zona de seguridad de Nairo
En sus inicios en el profesionalismo Nairo se destacaba por ser un escalador que atacaba sin miedos. Lo vimos en el pasado realizar varios ataques lejanos, sin esperar a la subida final. Por ejemplo el etapón de la Route du Sud 2012, con los cols del  Tourmalet, Soulor y Spandelles en el menú; y en 2013 en el col de Pailheres, en su primera etapa de montaña del Tour. Y fue en ese Tour 2013 cuando al parecer fue “domesticado” por los directores del Movistar. Tras los “fracasos” de Ax-3-Domaines y Mont Ventoux y los “éxitos” de Alpe d’Huez y Semnoz “aprendió la lección” de “guardar y esperar” típica del ciclismo-control y ahora es como todos los demás escaladores modernos: espera a los últimos kilómetros del final en alto para atacar.

Por lo que hemos podido ver Nairo parece tener una especie de “zona de seguridad” en ascenso, un límite de distancia de unos 5-6 kilómetros (unos 15 minutos de esfuerzo máximo), donde su organismo puede ir a tope y darlo todo sin miedo a excederse y perder tiempo respecto a sus rivales. Y en sus últimas actuaciones en montaña parece atenerse a ese límite de distancia para desplegar sus ataques. Lo hemos visto este año en el Tour y en la Tirreno-Adriático en la etapa del Monte Terminillo.

El Sky: con la ideas claras desde el principio
Geraint Thomas trabajando para su líder en Plateau de Beille
En el Sky siempre tuvieron presente cuál era su única prioridad: ganar el Tour. Tras el golpe de autoridad que dio todo el equipo en la etapa de La Pierre Saint-Martin tenían casi asegurado el maillot amarillo, a Geraint Thomas con opciones reales de pódium, iban primeros por equipos y tenían el 1º y 2º en la clasificación de la montaña. A pesar de esto, ¿alguien los vio tratando de guardar las posibilidades de ganar la clasificación por equipos? ¿O las opciones de ganar la montaña de Richie Porte? ¿Alguien duda que Geraint Thomas no dio todo lo que tenía por su líder, olvidándose de sus opciones personales de alcanzar un puesto en el pódium de París? No. Todos se dedicaron a trabajar para Froome y dieron todo lo que llevaban dentro por su único objetivo.

A parte de esto, desde las primeras etapas pusieron en marcha una novedosa y exitosa táctica que consistía en relevar los gregarios que debían forzar en distintas fases de la carrera y los que debían guardar fuerzas de cara a los momentos clave donde debían estar al lado de su líder. Así, pudimos ver como en las cuatro etapas de los Alpes los escaladores Porte, Thomas, Poels y Roche se iban turnando entre ellos para proteger a Froome. Un día estaban delante unos y se lo tomaban con calma otros. Y al día siguiente intercambiaban sus papeles de gregarios de lujo. Una táctica arriesgada la de defenderse unos días con torres y otros con alfiles; pero que dio sus frutos con la inestimable colaboración del Movistar y sus tácticas conservadoras.

El Movistar: cambio de planes a mitad de carrera
No es cierta la afirmación de que Nairo perdió el Tour en la 2ª etapa de Zélande. Lo perdió también en el tiempo perdido (y no previsto) en el Mur de Huy y La Pierre Saint-Martin. Y sobre todo, perdió el Tour porque hasta la última etapa de los Alpes ni él ni su equipo se plantearon seriamente arriesgarse para ganar la carrera.

El team de Nairo se caracteriza por ser un equipo conservador en sus estrategias de carrera, y que pocas veces toma riesgos. Esto ya lo pudimos comprobar en el Tour 2013, en dos etapas como la pirenaica de Bagneres de Bigorre, donde el líder Froome no pasó ningún apuro a pesar de encontrarse completamente solo y sin equipo los últimos 100 kilómetros de la etapa; y la alpina de Le Grand Bornand. A pesar de las debilidades mostradas por Froome y el Sky, en el Movistar dejaron pasar los kilómetros y nunca lo atacaron.

Este año salieron desde Utrecht con la intención declarada en público de tratar de ganar el Tour; con Nairo como único jefe de filas y Valverde como su principal apoyo. Pero la realidad es que Valverde nunca trabajó para Nairo hasta que vio asegurado su 3er puesto en la clasificación general, ya en la última etapa de montaña.

La 1ª semana, sobre el papel la más complicada para Nairo, solo tuvo el inconveniente de la pérdida de minuto y medio respecto a varios rivales directos en la 2ª etapa. Pero salvó con sobresaliente las complicadas etapas del pavé y la CRE. A la primera jornada de descanso llegó con una desventaja de prácticamente 2 minutos con el líder Froome. Tiempo que en los cálculos de su equipo seguro contaban que podría perder hasta la llegada de la montaña.

Froome sentenció el Tour en La Pierre Saint-Martin
Con lo que no contaban era con el varapalo sufrido en el violento y asfixiante ascenso a La Pierre Saint-Martin, con la exhibición de Froome y el Sky. Allí quedó definido el ganador del Tour. A partir de esa 1ª etapa de los Pirineos es evidente que el Movistar cambio su prioridad de ganar el Tour por las más modestas de conseguir los dos puestos vacantes en el pódium final con Nairo y Valverde, ganar la clasificación por equipos y si fuera posible etapas y la clasificación de la montaña. Eso es lo que vimos en las etapas restantes: “el mejor equipo del mundo” luchando por clasificaciones secundarias. Debemos reconocer que lograron casi todo lo propuesto tras el cambio de planes y en París se quedaron “con unas buenas porciones del ponqué” que reparte el Tour.

El Movistar nunca planteó una estrategia de acoso y aislamiento del líder. Se limitaron a esperar un desfallecimiento o un error de Froome, controlar a los rivales de Valverde para el pódium (haciendo muchas veces las labores que debía realizar el Sky) y meter unidades en las escapadas de cara a la clasificación por equipos.

Los Alpes desaprovechados
A pesar de los repetidos ataques de Nairo en las siguientes jornadas de montaña, en Plateau de Beille, Mende, Allos y Pra-Loup nunca pudo despegar de su rueda trasera a un Froome que en todo momento se mostró inabordable. Esto parece que minó la moral de Nairo. Desistió, aceptando su derrota y conformándose con el 2º puesto y tratar de ganar alguna etapa alpina.

Pero llegando a la meta de Pra-Loup pudimos ver un detalle significativo: a Froome tratando de dejar atrás a Nairo sin conseguirlo. Y en la siguiente etapa lo vimos chiringuear ligeramente en los Lacets de Montvernier. ¿Señal de que al británico se le estaba agotando “la gasolina”? No lo sabemos. Pero sí sabemos que el día siguiente era la última oportunidad real para comprobarlo, ponerlo a prueba e ir a por todas para ganar el Tour.

La etapa 19 era la única propicia para organizar una estrategia de ataque desde lejos a meta y recortar el tiempo que Nairo perdía en la clasificación general. Los tres últimos altos estaban perfectamente encadenados, sin un metro llano entre ellos, lo que dificultaba el trabajo de los equipos para reagruparse y controlar las fugas. Además se pasaba el alto más duro de todo el recorrido de este año y uno de los más exigentes de todos los Alpes franceses, la Croix de Fer por su vertiente del Glandon.

En el momento clave del día, cuando Nibali atacó a poco de coronar el Glandon, Nairo debió salir de inmediato a la rueda del italiano. Sin miedo a que lo acusaran de falta de fair-play(*) por atacar aprovechando la falla mecánica en la bici de Froome. Le faltó tomar en esos segundos decisivos, en ese mismo instante, la decisión que quizás podría haber cambiando su vida, de salirse de su zona de seguridad de los ataques a 5-6 kilómetros de meta y arriesgarlo todo en busca de la gloria. En aquel momento a Froome solo le quedaba al lado un Wout Poels que ya había dado muestras de debilidad manifiesta y en poco podía ayudar a su líder. Además es difícil encontrar un colaborador mejor que Nibali en una escapada, pues el italiano no es de los corredores que se esconde a la hora de dar relevos. Pero Nairo, o sus directores, prefirieron dejar pasar aquella oportunidad, en espera de la subida final.

Así llegamos al ascenso a La Toussuire, donde hasta los comentaristas de Señal Colombia se impacientaban, ansiando durante kilómetros el ataque de Nairo. Hasta que llegó el momento esperado, donde pudo despegar por fin a Froome con su ataque duro y constante a falta de 6 kilómetros. Pero no se puede afirmar que Nairo trató de ganar el Tour con ese ataque tan cerca de meta, cuando restaba la zona más suave del ascenso y todavía llevaba más de 3 minutos de desventaja en la general. Creemos que con ese ataque trato de ganar la etapa, no más. Pero se llevaron la sorpresa de dejar atrás al maillot amarillo, que hasta aquel instante se había mostrado sin fisuras.

El ataque de Nairo en La Croix de Fer, con el Sky controlando distancias
Para cuando Nairo y el Movistar se dieron cuenta que Froome era vulnerable ya era demasiado tarde. Al día siguiente, en su última oportunidad, trazaron, casi a la desesperada, una estrategia de ataque en los kilómetros finales de la Croix de Fer. Pero ya no quedaba terreno suficiente como para recuperar toda la desventaja respecto al británico. La etapa 20, a pesar de tener dos altos Fuera de Categoría en su recorrido, no era la más apta para los ataques lejanos; por los 15 kilómetros totalmente planos entre el final del descenso de la Croix de Fer y el comienzo del ascenso al Alpe d’Huez, que hacían inviable una escapada de Valverde trabajando en solitario con Nairo a su rueda. Si el Sky lograba reorganizarse en el largo descenso hubieran puesto en peligro el 3er puesto del español.

El tardío ataque a dúo no fructificó y fue neutralizado por el líder en persona. Al Movistar solo le quedaba tratar de ganar la etapa y la montaña con Nairo y esperar un desfallecimiento de Froome. Pero ni esto hicieron bien, pues no trabajaron para reducir las distancias con la escapada donde iba Thibaut Pinot. Y a pesar de que Nairo realizó una gran ascensión, con un destacable trabajo por parte de Winner Anacona incluido, no pudo por muy poco alcanzar a Pinot; y el buen escalador francés logró en la cima mítica un merecido premio a su esfuerzo. Y el Sky arropó casi a la perfección a un Froome que entregó las últimas fuerzas que le quedaban; regulando su ventaja sin despegar en ningún momento la mirada de su SRM.

Lecciones positivas con vista a futuro
Lo mejor del recién finalizado Tour son las lecciones ciclísticas que haya podido extraer Nairo. De sus directores no esperamos nada diferente a lo planteado hasta ahora. Pero esperamos que Nairo haya aprendido de sus errores, que se dé cuenta que a veces hay que atreverse a arriesgar para ganar, olvidarse de sus 5-6 kilómetros buenos y salirse del guión establecido por sus directores, leer las carreras, anticiparse a los acontecimientos, tomar decisiones en plena carrera, dar órdenes como un verdadero jefe de filas y no esperar a recibirlas a través del pinganillo. En la etapa del Alpe d'Huez por lo menos pudo llegar a la conclusión de que le va mejor si ataca saliendose de "su zona de seguridad". E insistiendo una y otra vez en sus arrancadas si lo alcanzan al primer o segundo intento.

Una carrera complicada como el Tour se gana corriendo con valentía. Pero también se gana actuando con inteligencia. Nairo debería aprender a colaborar con sus rivales cuando se presente una situación de carrera donde repartiendo esfuerzos puede sacar mayor beneficio. Y no tratar siempre de irse en solitario. Esto se lo hemos visto hacer varias veces. Como cuando se negó a colaborar con Froome en el Mont Ventoux 2013, con Contador en el passo Lanciano 2014 y en el col de Bales 2015. Y en el Tour 2015 siempre trató de irse solo (excepto en Mende, donde corrió para sacar a Vangarderen del 2º puesto). En el resto de ataques, cuando lo alcanzaba algún rival desistía de inmediato.

Ya no le sirve de nada volver a quedar 2º en una Gran Vuelta. Solo le vale ganar. Sobre todo si no quiere pasar a ser considerado "un nuevo Poulidor". Y deberá siempre darlo todo por lograr vencer. Sin guardarse nada ni esperar al error de sus rivales. En este sentido tiene una gran oportunidad de reivindicarse en la Vuelta a España que comienza en pocos días. Y que mejor escenario para dar un sonoro golpe sobre la mesa y reclamar definitivamente su jerarquía en el equipo que el etapón de Andorra; la fracción de alta montaña más dura de la historia de la Vuelta (junto a la de Luz Ardiden 1992) y sobre el papel la más exigente que veremos este año en las 3 Grandes Vueltas.
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 (*) El fair-play es ese invento anglosajón que estos reclaman cumplir a sus rivales; pero que se olvidan de él cuando les conviene. ¿O ustedes vieron al Sky esperar a Nairo cuando este se cortó por culpa de una caída múltiple en mitad del lote en la 2ª etapa de Zélande? ¿O les pareció bonito el “gesto deportivo” de Froome de embalar a muerte en la meta de Mende para sacar un miserable segundo de ventaja sobre Nairo, tras chuparle rueda y no darle ni un solo relevo en los últimos 3 kilómetros?

13 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Se dejó pasar una oportunidad de oro de ganar el Tour, y en parte el responsable es Nairo mismo por no apersonarse de su rol como lo hacen los grandes. ¿Cuando se ha visto a Nibali, a Contador, al mismo Froome esperando ordenes para atacar o parar etc?

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  2. gracias tiene razon en muchas cosas, pero no hay que perde la fe y saber que nairo es muy grande,nairo en muy poco tiempy o a logrado mucho, ya queremos que gane el tour, muy pocos en la historia a logrado lo de el ni los mas grandes que ganaron, en sus primeros tour quedaron de 2. no olvidemos loo joven que es, y si tienen razon es muy buen escalador, pero no olviden que bajar muy bien y se defienden en la contrareloj, como se pudo mantener el pave, si ademas de escalador es todo terreno.y para mi le toco luchas casi que solo ojal hubiera tenido un par de grgarios de verddas, valverde hacia solo escaramusas, todos sabems que esta trabajando para su 3 lugar. tengams paciencia, nairo es muy grande y va por muy buen camino y todo lo que aprendio le servira para futuro, y los que montamos bici sabemos lo dificl que es este deporte. no me conformo y creo que nairo tienes 3 aos para ganarce un tour, y no olvidemos que ya tiene una gran de como el giro que no es cualquiero cosas, yclaro que podemos,

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  3. Luis Miguel Silva M.9/8/15 20:50

    El artículo no pudo ser más certero; dudo mucho que, en el corto plazo, la organización del tour haga un recorrido con las características que tuvo el de este año; a Quintana le quitaron por lo menos 2 minutos de desventaja al no colocar un contrarreloj larga (en la contrarreloj plana de 2013, de 33 km, Froome le sacó a Quintana 3:16). Uno no puede desperdiciar estas oportunidades.

    No se si me equivoque, pero en este tour de 2015 quedó en evidencia que Quintana no llegará de amarillo a París.

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  4. Nairo es un escalador puro que puede sacar grandes diferencias en montaña y se defiende bien en otros terrenos así que no estoy de acuerdo con que esta era una oportunidad ÚNICA... en todos los Tours habrá montaña y ya habrán más oportunidades. Además el director del Tour (Christian Prudhomme) ha dicho abiértamente que su corredor favorito es Nairo Quintana, por eso hay muchas posibilidades de seguir viendo Tours montañosos en los próximos años.

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  5. gorka Aranguren10/8/15 16:00

    Buen Articulo, Se esta perdiendo el glamour del tour de antes, por falta de ataques lejanos. El ciclismo de hoy en dia esta muy controlado, y gran parte de culpa lo tiene el pinganillo. Que ocurriria si quitasemos el pinganillo, Seguramente que veriamos otro cicismo diferente. Mencion especial en este tour a gregarios, como Poels, porte, castroviejo o Gorka Izagirre. Cada vez hacen mejor papel los gregarios y peores los lideres por dejarse llevar hasta los ultimos kmtos (excepto Nibali). Aun asi hemos visto un Gran Tour.

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  6. Anónimo12/8/15 7:51

    Muy adecuado el texto porque excava en busca de argumentos que expliquen lo que ocurrió en el Tour. Mientras muchos se conforman con lo realizado, que es muy grande, histórico diría yo, tampoco es pecado pedirle más a Nairo, pues va demostrando en cada carrera que está en camino de ser el mejor ciclista de Colombia. Al boyacense le faltó hacer un Contador en el Tour 2009, cuando desobedeció a Bruyneel camino a Arcalis, que le imploraba no irse para salvaguardar el lugar en el podio de Armstrong corriendo para el Astana. Estoy en desacuerdo con que Nairo ha perdido una oportunidad ÚNICA, pues se cae en la hipótesis de que la organización no volverá a diseñar una carrera con las condiciones de la que acaba de pasar.

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  7. Completamente de acuerdo, ninguna objeción. Pero sí quisiera recordar un pequeño detalle; intrascendente sí, pero emotivo también: los dos pequeños empujoncitos de Serpa a Nairo en la Croix de Fer y en Alpe d'Huez. El primero quizá fue parte de una estrategia; como sea, fueron de los pocos momentos que lograron emocionarme -junto con el ataque de Nibali- en todo el Tour.

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  8. Felicitaciones por el artículo, una descripción perfecta de la situación, lo he leido hace poco y en la etapa del día de hoy en la vuelta ha quedado demostrado que el trabajo está amarrado ¿Se acerca el momento de cambiar de equipo? ¡Gracias por el analísis que nos han entregado!

    SHGB

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  9. Anónimo30/8/15 8:43

    Yo los tenia y los tengo como gente que sabe de ciclismo, pero me quedo un poco sorprendido por este articulo. Uds comparan dos cosas COMPLETAMENTE DIFERENTES y me da la impresion que escriben con la tricolor puesta y no objetivamente. Una cosa es el juego limpio en respetar al lider de la carrera y no atacarlo cuando tiene un desperfecto mecanico , lo cual es perfectamente entendible, y otra completamente diferente es cuando por tu incapacidad de no estar al frente del peloton te quedas cortado en una etapa donde TODO el mundo sabia,que los abanicos iban a estar a la orden del dia. Un ciclista que quiere ganar el tour tiene que siempre estar al frente del peloton (como lo hizo Froome) y asi evitar este tipo de problemas. Ahora otra que si me deja anodadado es esperar que Foome no te esprinte para sacarte mas tiempo, por favor senores, eso es completamente comprensible, la responsabilidad la tenia Nairo y por lo tanto Froome no tenia porque dar relevos, eso no es para nada falta de juego limpio, eso es competencia, lo que hizo Nibali por otro lado, si fue juego sucio, y es que el es asi, o sino miren lo que paso en La vuelta o en los mundiales de Florencia, donde descaradamente se remolco de un carro pero como estaban en Italia no se dijo nada. Afortunadamente Nairo no hizo lo que uds hubieran querido al atacar con Nibali, ya que si hubiera ganado el Tour con ese ataque, hubiera perdido por completo el respeto del peloton mundial.

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    Respuestas
    1. En nuestra opinión el supuesto “juego limpio” en los deportes de competición profesionales es solo una pose hipócrita.

      Atacar a un rival tras ir todo el rato a su rueda y aprovechándose de su esfuerzo, ya sea para ganar una etapa, una carrera o sacarle tiempo en meta, es totalmente lícito en el ciclismo en ruta. Pero es considerado una falta absoluta de fair-play entre los ciclistas y aficionados. Froome hizo esto con Nairo en Mende. Muy bien por él. Pero ir después pidiendo juego limpio a sus rivales es pura hipocresía.

      Seguimos creyendo que Nairo debió salir con Nibali cuando este atacó en el Glandon. Sin entrar en cuestiones de dopaje (una falta total de fair-play) ni de otros deportes donde se dan miles de casos de compra y venta de partidos y/o árbitros, agresiones físicas, simulaciones de penales, faltas o agresiones, etc. le vamos a citar varios ejemplos muy conocidos de “falta de juego limpio” ocurridos en el ciclismo en ruta:
      - Lemond ganó el Tour 1989 utilizando en las CRI un acople que en aquel entonces estaba prohibido por el reglamento de la UCI (no se podía utilizar un apoyo distinto a las manos sobre los manubrios). Nadie se acuerda de esto y nadie del pelotón mundial (excepto Fignon) le perdió el respeto a Lemond por ello.
      - Contador ganó el Tour 2010 atacando en el col de Bales aprovechando el momento de un fallo mecánico en la bici de Schleck. Nadie se acordaba de ese hecho en el pódium de París y nadie del pelotón mundial le perdió el respeto a Contador por ello.
      - El mismo Nairo gano el Giro 2014 saltándose la señal de la bandera roja (neutralización de carrera) de la moto en el descenso del Stelvio. Nadie se acordaba de ese hecho pasados varios días y nadie del pelotón mundial le perdió el respeto a Nairo por ganar el Giro aprovechándose de aquella circunstancia.
      - El ejemplo más claro. Nibali ganó la etapa de La Toussuire aprovechando el momento del percance mecánico de Froome para atacar. Nadie del pelotón mundial le perdió el respeto a Nibali por ello. Y al día siguiente todas las crónicas periodísticas hablaban de la valentía y la hazaña del italiano.

      En cuanto a considerar tramposo a Nibali (en un deporte plagado de trampas y tramposos) por remolcarse en el carro de su equipo... ¿Qué diferencia hay entre remolcarse en el carro o colocarse a rebufo de ese mismo carro? Ni una. En las dos los ciclistas se aprovechan de las circunstancias para realizar un esfuerzo muchísimo menor para remontar posiciones y alcanzar al lote. Aunque no tengamos ocasión de ver en TV todos esos apalancamientos y todos esos tras-coches, todos los ciclistas y todos los equipos (no solo Nibali; también Froome y Nairo) realizan estas acciones habitualmente en las carreras (absolutamente prohibidas por el reglamento por su peligrosidad).

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    2. Anónimo1/9/15 7:00

      Muchas gracias por su respuesta senores de Altimetrias. Por mi parte pienso que este es un tema bien complicado y se escribirian paginas y paginas dando razon a uno y al otro, sin embargo aqui van otros pensamientos que tengo al respecto:

      Nibali cuando ataco fue solo por ganar la etapa y por eso no se le dio mucha importancia, otra hubiera sido la situacion donde hubiera ganado el Tour con ese ataque como depronto si hubiera pasado si ataca Nairo.

      Si Nairo hubiera ganado el Tour con ese ataque ya serian dos grandes vueltas ganadas y las dos con polemica, ganar el Tour es lo mas importante del ciclismo asi que depronto se le hubiera perdonado.

      No pienso que la situacion del sprint de Froome sea una falta de juego limpio. En el 2014 Contador le hizo la misma a Froome como 2 o 3 veces y no se dijo nada, lo cual es completamente comprensible, dado que Froome era segundo y Contador primero y estaban en la lucha de las etapas y de la general.

      En mi opinion una cosa es remolcarse y otra muy diferente ir detras de un carro. Como se vio en esta vuelta, cuando Nibali se remolco, el carro acelero a mas de 100 Km/h y lo llevo rapidito de vuelta al peloton, si un ciclista se coloca detras de un carro aun se va sirviendo de sus piernas y la velocidad no va ser mas de 60 Km/h.

      De nuevo gracias por su educada respuesta y me sirvo tambien para felicitarlos por este espacio tan bonito y tan util para los que amamos este deporte.

      Un saludo!

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  10. hola, excelente articulo sobre ese control que hizo el movistar por tener dos en podiums. Lei el articulo y me intereso la parte sobre" es que nairo tendra su oportunidad", y digo que la tendra pero hay que pensar que el futuro no es color de rosa, miren lo que le paso a soler, a andy schleck. Y ojo que con lo ocurrido el 13 de noviembre (las explosiones y tiroteos) en paris, es muy probable que decidan suspender el tour, puesto que este se realiza a campo abierto y en gran parte del territorio galo. Y a medida como va esta guerra contra el EI, se puede temer a que alla un acto similar en la prueba deportiva mas bonita del mundo. No me imagino un suceso así en pleno competencia ni mucho menos llorar algun ciclista por una guerra netamente politica

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  11. lo mas importante de todo esto después de leer todo y dando la razón a muchos de ustedes es si NAIRO QUIERE GANAR UN TOUR tiene que cambiar de equipo, Con el MOVIESTAR siempre van a tener a VALVERDE por encima de NAIRO HAY QUE CAMBIAR DE EQUIPO

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