30 agosto 2011

Alto de Los Patios, un festival ciclístico

Llegando a la cima de Patios un domingo cualquiera
La ascensión de Patios es, desde hace unos cuantos años, una tradición para la gran cantidad de aficionados ciclistas bogotanos de ambos sexos, de todas las edades y condición física, que se obstinan en subir todos los domingos y festivos este puerto de segunda categoría que alcanza los 3.000 metros de altitud.
Vertiente de Bogotá
Es una subida muy regular; siempre en torno al 6-7% con unos pocos descansos. La carretera es de dos carriles con buen asfalto y señalización horizontal. El tráfico de carros y busetas es constante, por lo que es conveniente ir bien aorillados. Todas las mañanas suben numerosos cicloturistas, desde globeros hasta profesionales.
En pleno centro de Bogotá, en el cruce de la Carrera 7 con Calle 84, en una rampa de 100 metros al 9%, inicia la subida de la vertiente oeste, vía municipio de La Calera. Tras cruzar el semáforo en plena rampa que nos permite entrar en la Avenida Circunvalar, sigue un tramo del 6% hasta un corto descanso que antecede a la parte más dura de la subida. Son 1.8 kilómetros de carretera de cemento fino casi al 7%, con una recta de 250 metros al 9% y cortos tramos con picos del 10%. Tras dejar atrás el mirador de la ciudad, a mano izquierda, la pendiente decrece ligeramente y es posible intuir lo que nos queda en el corte que la carretera realiza en la montaña.

La pendiente se mantiene en torno al 6.5% durante los siguientes dos kilómetros y medio. En el kilómetro 5.5 llega el descanso más largo, donde podemos recuperar el aliento, justo antes de afrontar una rampa de 100 metros al 9-10% en el último kilómetro. Tras superarla solo nos quedará trazar una amplia curva de vaguada a izquierda y estamos a 400 metros del alto. Un pequeño embalaje típico de “globeros up-hill finishers” para pasar bajo el anuncio de tráfico del alto y coronamos.
Ya está hecho. Ahora podemos sentarnos en los numerosos puestos que encontramos en el alto para disfrutar de una ensalada de frutas, jugos y bebidas refrescantes, riquísimas arepas de queso, dulce de guayaba... o podemos optar por cruzar el peaje del alto (gratuito para ciclistas) bajar hacia La Calera y ascender de regreso la otra vertiente de Patios.
La altimetría de la vertiente occidental de Los Patios, muy regular en sus 6 kilómetros y medio de ascenso.
Vertiente de La Calera
Esta vertiente es más larga que la anterior, pero muy irregular, con varios tramos duros intercalados con suaves, de plano y hasta en descenso. Comenzamos la medición unos kilómetros después de pasar el peaje (¡otro mas!) en la carretera de Sopó hacia La Calera. En la primera parte ascendemos 4 kilómetros de largas rectas, con varios descansillos, hasta alcanzar un primer alto, llamado de Las Arepas. Esta parte es engañosa, porque estamos frescos a comienzo de subida y la pendiente mas dura no pasa del 5%. Pero si abusamos de desarrollos largos podemos acusar el esfuerzo mas adelante. Son 17 kilómetros de ascenso los que nos quedan, siempre por encima de los 2600 metros.
Tras el corto descenso del Alto de Las Arepas abordamos el falso plano que pica ligeramente hacia arriba durante 2 kilómetros hasta cruzar las calles del municipio de La Calera, en el kilómetro 7 de la altimetría. A la salida del pueblo comenzamos el tramo más irregular de todo el ascenso. En los siguientes 4 kilómetros nos encontramos con un par de descansos, una rampa corta al 7-8% para superar el muro del embalse de San Rafael, que dejamos a nuestra derecha, seguida de un ligero descenso y varias zonas suaves entre el 4 y 6% antes de alcanzar un segundo alto. Desde aquí nos quedan 2 kilómetros mas, uno de plano y otro en descenso, y cruzamos el puente sobre el río Teusacá para afrontar los 3 últimos kilómetros, los mas duros de esta ascensión. 

La pendiente final hasta Los Patios es muy constante, siempre en torno al 7%. Con la agonística e interminable recta de 600 metros al 8-9% a falta de 2 kilómetros que siempre está presente en nuestra mente por los malos momentos que nos hizo pasar en anteriores ascensos. Por eso buscamos un desarrollo cómodo  que se adecue a nuestra “velocidad de crucero” para llegar hasta arriba sin mayores apuros.
Ya falta poco y nos distraemos del esfuerzo admirando el verdor de los paisajes de esta vertiente. Es difícil imaginar que estamos a las puertas de una mega-urbe de 8 millones de habitantes. Cruzamos el peaje para coronar a continuación y, ahora si, nos sentamos en cualquiera de los puestos para recuperar los líquidos perdidos con un buen vaso de salpicón; y las calorías gastadas con una rica arepa quesuda, tan buena que siempre repetimos.
La irregular altimetría de la vertiente oriental de Los Patios, con el sencillo alto de Las Arepas antes de bajar a La Calera.
En el 2º kilómetro subiendo desde Bogotá
Poco antes de llegar al mirador sobre la ciudad
El embalse de San Rafael al fondo
La "interminable" recta de Patios por el lado de La Calera
Tras la curva de enfrente llegamos al alto

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