21 enero 2015

Propuestas de recorridos para Clásicas de 1 día

La tradición y la emoción del ciclismo se unen en las Clásicas
Las Grandes Clásicas son históricas carreras de un día que tienen como característica principal la distancia a recorrer. Siempre pasan de los 240 kilómetros y pueden llegar hasta los casi 300 de la Milán-Sanremo. Aparte de este dato cada Clásica suele tener una característica especial, casi siempre una o unas dificultades especificas, que la diferencian del resto y que son su principal seña de identidad. Algunas pueden tener tramos de carreteras destapadas o adoquinadas, tanto en terreno plano como en subida, otras tienen cotas cortas pero de grandes pendientes o cotas de mediana distancia de pendientes duras o moderadas, algunas tienen puertos de montaña, unas son planas pero siempre con alguna dificultad en forma de repechos cortos o zonas donde habitualmente sopla el viento, etc. Otra característica de las Clásicas suelen ser los nombres sonoros o atractivos que tienen muchas de estas pruebas. Como última característica de estas carreras destacaríamos que solo existe una clasificación final: el vencedor y los acompañantes en el pódium. No hay ni premiaciones de la montaña (los altos no puntúan) ni por equipos ni metas volantes ni otras clasificaciones que distraigan de lo único que importa: pasar de primero la línea de meta.

Si por algo se caracterizó el ciclismo de competición en ruta hasta hace unos pocos años es por ser el deporte de competición de resistencia por excelencia. Por este motivo los ciclistas ganadores y no-ganadores eran tratados como héroes por los aficionados y no-aficionados. Con muchísimo peores bicicletas, carreteras, alimentación, hidratación, información, tecnología, hoteles, masajistas, recuperantes (autorizados y prohibidos), etc. los ciclistas de antes eran capaces de realizar recorridos de 250, 300, 350, 400 y hasta 600 kilómetros en el día. Los ciclistas de ahora, mejor preparados en todos los aspectos, al parecer no pueden. ¿O será que no quieren? ¿Estaremos los humanos involucionando en vez de evolucionando?

Por fortuna aún nos queda una prueba en el calendario internacional que se acerca a los 300 kilómetros de recorrido. Y cada año se presentan alrededor de 200 ciclistas en la línea de salida para recorrerlos y disputarlos. Pero entre los que disputan la victoria en la Milán-Sanremo nunca hubo un ciclista colombiano. ¿Es posible que no haya en Colombia pasistas fondistas de potencia y con buena punta de velocidad? ¿O será que no hay ni una sola prueba en el calendario nacional donde puedan hacerse destacar por sus cualidades escondidas, para hacerse visibles a los ojos de los aficionados, periodistas y directores deportivos?

Proponer recorridos de Clásicas en Colombia que resulten atractivos es solo un juego; pero para hacerlos más reales y viables es importante tener en cuenta a la hora de diseñarlos el estado de las carreteras y que las principales redes viarias del país no se vean afectadas por excesivos cortes en el tráfico. Nosotros encontramos estas 7 posibles Clásicas:

La Lorica-Cartagena
Esta clásica podría ser el equivalente criollo a la Milán-Sanremo; por el extenso kilometraje y por el ascenso al cerro de La Popa “haciendo de Poggio” poco antes de meta. 

Saldría desde el departamento de Córdoba, concretamente desde Lorica, municipio perteneciente a la red de los pueblos patrimonio de Colombia. De salida entraría en Sucre para recorrer la costa del golfo de Morrosquillo y entrar al interior, hacia la capital Sincelejo. El paso por Corozal, El Carmen de Bolívar, San Jacinto, San Juan Nepomuceno y Luruaco serian kilómetros de desgaste por el calor y las horas de pedaleo sobre las bicis. Con 250 kilómetros sobre las piernas las cosas comenzarían a ponerse serias en la tendida subida al alto de Turbaco y posterior descenso, para enfilar el lote en busca de posiciones delanteras y entrar bien situado a la carretera del alto de La Popa (1.5 km al 7.6%)  que se debería subir a fuego para cortar y seleccionar el lote entre los corredores de gran fondo y los que no posean esta característica. Tras un descenso corto y rectilíneo para tomar la carretera que va del aeropuerto al centro histórico, se bordearía la ciudad amurallada para llegar a meta, que podría ubicarse cerca a la Plaza del Reloj o en Bocagrande.
Recorrido: Lorica – Coveñas – Tolú – Toluviejo – Sincelejo – Corozal - El Carmen de Bolívar - San Jacinto - San Juan Nepomuceno – Luruaco – Turbaco – Cartagena.

La Cartagena-Santa Marta
Si en Francia tienen la París-Tours, en Colombia bien podríamos tener una prueba apta para pasistas y embaladores de fondo físico, con un kilometraje digno de Gran Clásica. Se unirían en una prueba ciclista 2 ciudades con mucha historia. La salida sería en el centro histórico amurallado de Cartagena. La meta estaría colocada en “la bahía más linda de Suramérica”. Iría por la carretera del interior entre Cartagena y Barranquilla para que la carrera pasara por más núcleos de población. Las características especiales y puntos clave serian los siguientes:

- La travesía por la Ciénaga Grande de Santa Marta después de Barranquilla. Si algún equipo supiera o aprendiera a manejarse con el viento lateral podrían formase unos abanicos como los que vemos de vez en cuando en el Tour o en la Vuelta a España. O mejores, porque si el viento del mar sopla con fuerza el espectáculo sería digno de ver. También se podría invitar a algún equipo de 2ª belga u holandés. Seguro que no desaprovecharían la oportunidad de organizar unas buenas escabechinas.

- El alto de Ziruma a 3.5 kilómetros de la meta. Es la subida entre El Rodadero y la bahía de Santa Marta; una cota corta y muy fácil (1.5 km al 5.6% de pendiente media) con la parte más exigente al comienzo de la subida. Pero al ser final de carrera se subiría a tope y tras 230 kilómetros recorridos haría de filtro entre los más fuertes; al igual que pasa con el Poggio di Sanremo o las 2 cotas finales de la París-Tours. Ante la proximidad de la meta los embaladores se tendrían que esforzar en la subida para no perder contacto. Lo equipos sin embaladores se lo tendrían que trabajar intentando romper en la Ciénaga Grande y forzando al límite en la subida a Ziruma y el descenso.
Recorrido: Cartagena – Bayunca – Clemencia – Santa Catalina - Luruaco – Arroyo de Piedra – Molineros - Sabanalarga – Campeche – Baranoa – Galapa - Barranquilla – Ciénaga – El Rodadero – Santa Marta.

La Ruta del Vallenato
En el calendario internacional hay clásicas muy importantes y prestigiosas que son eminentemente planas, como la Gante-Wevelgem o la Vattenfall Cyclassics. Como los grandes embaladores y pasistas también merecen tener terreno favorable donde puedan mostrar sus cualidades y facultades proponemos la siguiente clásica entre Riohacha y Valledupar.  

La prueba recorrería de norte a sur lo que fue la antigua provincia de Padilla, la cuna donde surgió hace más de 200 años el vallenato, género musical folclórico autóctono de esta zona de la Costa Caribe colombiana. Saliendo al borde del mar en la capital de La Guajira, atravesaría el departamento entre largas e interminables rectas durante los primeros 100 kilómetros. Pasaría después por lugares y municipios tan emblemáticos para el vallenato como Hatonuevo (Leandro Díaz), Fonseca (donde el famoso “cantor” de Carlos Huertas), San Juan del Cesar (Diomedes Díaz nació en el corregimiento de La Junta), Villanueva (el “pollo Irrá” y Poncho Zuleta), La Paz (Jorge Oñate) y finalizaría en Valledupar (Iván Villazón) con la meta ubicada en el Parque de la Leyenda Vallenata, en la parte alta de la capital del departamento del Cesar.

Al ser un recorrido totalmente plano las mayores dificultades a superar por los ciclistas serian el tórrido calor y el extenso kilometraje. Los últimos kilómetros en las calles y avenidas de Valledupar son en ligero ascenso hasta el Parque de la Leyenda Vallenata. Por esta razón sería una prueba apta para rodadores y embaladores de gran fondo y potencia.
Recorrido: Riohacha – Divisa - cruce Maicao-Uribia - Albania – Hatonuevo – Barrancas – Fonseca - San Juan del Cesar – Villanueva - Urumita - La Paz – Valledupar.

La Flecha Muisca
Si en Bélgica se corren dos pruebas tradicionales de un día bautizadas con el nombre de Flecha Valona y Flecha Brabanzona, en Colombia bien se podría hacer La Flecha Muisca.

El “tema” de la carrera sería evidentemente la cultura muisca. La prueba comenzaría en Suamox (lo que hoy es Sogamoso) en los antiguos dominios del cacique Sugamuxi, y donde se encontraba el principal centro religioso muisca, con un gran templo dedicado al Sol. Pasaría de salida por Firavitoba, el alto de Los Curíes, la laguna Sochagota y Paipa para tomar la autopista en dirección a los dominios del Zaque de Hunza (Tunja), dejando a mano derecha los actuales dominios del “cacique de Cómbita”. Tras dejar atrás el alto de Piedragorda se baja al cálido valle donde se encontraba Saquencipá (hoy Villa de Leyva), uno de los cacicazgos del Zaque de Hunza. Muy cerca de este lugar se encuentran las lagunas sagradas de Iguaque, donde según la cosmogonía muisca, a través de Bachué, la madre primigenia del pueblo muisca, nació y se creó su cultura. Continuaría por Chiquinquirá, límite territorial natural de los muiscas con los muzos, para más adelante subir a Fúquene, pueblo situado encima de la laguna del mismo nombre, lugar donde los chibchas hacían ofrendas a sus dioses muiscas. Después se pasaría por el territorio de Ubaté, uno de los cacicazgos de los territorios del Zipa de Bacatá. Entrando en la fase decisiva de la carrera se subiría el alto de Tierra Negra para bajar, girar a la derecha y subir el corto repecho de La Cruz (2 km al 7%) para bajar a Cogua. La sede del Zipa de Bacatá se encontraba en Funza. Pero no nos parece un lugar nada bonito como meta de una carrera ciclista. Nos pareció más adecuado finalizarla en Zipaquirá. Y colocar la meta en lo alto de la carretera que conecta directo la plaza de Zipaquirá por la Calle 4 con la carretera que sube al alto del Zipa. Aunque la subida es conocida como El Tobogán, para “vender” mejor la carrera ese repecho brutal de un kilómetro al 13.5% de pendiente media y picos de hasta el 20% se podría rebautizar con el sonoro nombre de El Muro del Zipa, a semejanza del Muro de Huy en la Flecha Valona. Con una distancia de Gran Clásica, sería una prueba apta para “clasicómanos ardeneros criollos” de gran fondo físico y potencia para resolver en los últimos metros.
Recorrido: Sogamoso – Firavitoba – Paipa –Tunja - Cucaita - Sáchica – Sutamarchán – Tinjacá - Chiquinquirá – Susa - Fúquene – Ubaté - Sutatausa - Cogua – Zipaquirá.

Clásica Club Bavaria
En los Países Bajos (Holanda) una importante empresa cervecera patrocina y da nombre a una gran clásica ciclista: la Amstel Gold Race. En Colombia todos sabemos cuál es la empresa cervecera líder. En la denominación de la prueba se incluye la palabra Club por ser la cerveza Premium de esa empresa y por tener como logotipo el dibujo de un tunjo muisca. La mayor dificultad consistiría en organizar bien el producto y presentárselo a la cervecera aludida para que patrocinara una carrera de este tipo.

El comienzo neutralizado de la carrera podría ser en el Parque Central Bavaria de Bogotá. La salida oficial se podría dar frente a la antigua cervecería de la avenida Boyacá, saliendo por la Calle 13 en dirección Facatativá, donde se encuentra la Piedra del Tunjo. Recorrería después varios pueblos con nombres de origen chibcha como Subachoque, Tabio, Cajicá y Zipaquirá. Más adelante pasaría frente a la planta Maltería de Tibitó antes de llegar a Briceño, donde comenzaría el circuito final al que se daría vuelta y media, con más nombres chibchas en el recorrido, como Sopó, Guasca, embalse de Tominé, Guatavita, Sesquilé y Gachancipá para pasar frente a la planta de producción de Tocancipá, la más grande de la empresa. Entrada al circuito de nuevo y para finalizar que mejor sitio para colocar la meta de una carrera que tiene como logotipo el dibujo de un tunjo de oro muisca que la laguna sagrada de Guatavita.

Tendría una distancia de Gran Clásica, disputándose íntegramente a una altitud superior a los 2550 metros. Solo se tocarían carreteras principales en dos puntos: en la salida entre Bogotá y Facatativá (35 km) y en el circuito final entre Sesquilé y Briceño (23 km). Todo el resto son carreteras secundarias de la sabana bogotana. Las ascensiones de El Salitre y Guatavita no son duras (4ª categoría), por lo que se deberían subir a bloque para intentar seleccionar la carrera antes de la subida final de casi 4 kilómetros. La parte más dura es el anteúltimo kilómetro al 10-12% de pendiente. Sería una prueba apta para corredores que tuvieran el perfil de clasicómanos ardeneros criollos; de fondo físico, potentes y que pasen bien las cotas cortas y la media montaña.
Recorrido: Bogotá – Mosquera – Facatativá – El Rosal – Subachoque – Tabio – Cajicá – Zipaquirá – Briceño – Sopó – Guatavita – Sesquilé – Gachancipá – Tocancipá - Briceño – Sopó – Guatavita – laguna de Guatavita.

El Giro del Café
¿Cuál es el principal producto agrícola colombiano? ¿Reconocido y apreciado en el exterior? Efectivamente, estamos hablando del mejor café del mundo. En la región italiana de Lombardía se celebra todos los años una clásica considerada Monumento del ciclismo: el Giro de Lombardía. En Colombia tenemos una región conocida como Eje Cafetero, donde se cultiva esta aromática semilla entre esplendidos paisajes de montaña y rico clima templado. Allí se podría hacer una gran carrera de un día que imite el recorrido de montaña de la clásica italiana.

Elegimos como lugar de salida el Parque Nacional del Café solo por mantener la temática de la carrera, pero podría salir de varios de los bellos municipios del Quindió. De salida se dirige hacia el norte del departamento por Montenegro y Quimbaya, para cruzar unos pocos kilómetros por el norte del Valle de Cauca y entrar a los departamentos de Risaralda y poco después Caldas. En la parte central de la prueba se subirían 3 altos de 2ª Categoría duros que deberían seleccionar el lote de los más fuertes y permitir utilizar diversas estrategias de equipo lanzando corredores por delante. Tras subir a Belalcázar se realiza un bucle con los ascensos al pueblo de Risaralda y el alto de Crucero, siempre entre bellos y amplios paisajes cafeteros, para bajar al río Cauca y entrar en la fase definitiva. Los últimos 40 kilómetros son un continuo tobogán de sube y bajas sin tregua donde los más fuertes no podrían relajarse ante posibles rivales valientes y deberían pasar a la acción. En los kilómetros finales se entra de nuevo al departamento de Risaralda para buscar la meta en el balneario termal de Santa Rosa de Cabal. Una prueba exigente, apta para escaladores de gran fondo físico que bien podría ser patrocinada por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia - Café de Colombia.
Recorrido: Parque del Café – Montenegro – Quimbaya – Alcalá – Cartago – La Virginia – Belalcázar - Risaralda – Arauca – Palestina – Chinchiná – Santa Rosa de Cabal.

Clásica Santa Fe de Antioquia
Se viene la Joya de la Corona. Y no solo porque comienza y finaliza en un lugar tan bello y lleno de historia como Santa Fe de Antioquia, uno de los Pueblos Patrimonio de Colombia. Esta carrera sería una inclasificable mezcla criolla entre las clásicas ardeneras estilo Lieja-Bastogne-Lieja (1) con mini-Tour de Flandes (2), mini-Paris-Roubaix (3), Gran Premio de Zürich (4) y algo muy pocas veces visto en el mundo del ciclismo (5).

1 - Clásica ardenera porque el circuito tiene 3 altos:
  · San Jerónimo: 8.4 km al 2.6% (con 1 km al 5.5%)
  · Sopetrán: 3.6 km al 5% (con 1 km al 7.3%)
  · Santa Fe: 4.2 km al 3.7% (con 1 km al 5.5%)
2 - Mini-Tour de Flandes por el repecho empedrado de 200 metros con picos al 11% en la subida a la plaza Mayor de Santa Fe. Además sería el repecho de llegada a meta.
3 - Mini-Paris-Roubaix por los 600 metros de calles empedradas a través de la plaza Mayor y calles de Santa Fe. Total del tramo empedrado: 750-800 metros.
4 - GP de Zürich porque se dan 4 vueltas a un circuito de 52 kilómetros, como se hacía en la desaparecida clásica suiza.
5 - El alucinante paso de casi 300 metros sobre tablones de madera a través del Puente de Occidente, con el río Cauca bajo las ruedas de la bici. Pura adrenalina. Los ciclistas deberían entrar y salir del puente en fila de a uno.
El Puente de Occidente y el paso por un pont de bateaux en el Tour 1958
No sabríamos decir a que tipología de ciclista le podría favorecer este recorrido, pero deberían ser clasicómanos bastante completos: de gran fondo, potentes, verracos, hábiles en el dominio de la bicicleta, que se adapten a terrenos quebrados y además soporten bien el asfixiante calor de la región.
Recorrido: Santa Fe de Antioquia – San Jerónimo – Sopetrán – Puente de Occidente - Santa Fe de Antioquia (4 vueltas al circuito).

*Los círculos verdes con la S de las altimetrías solo indican algunas de las poblaciones por las que pasan los recorridos.
**Las 3 Clásicas caribeñas deberían disputarse en temporada seca para evitar los aguaceros.

4 comentarios:

  1. Pensaba en un recorrido entre las poblaciones de pauna y Aquitania, ambas en Boyacá. Creo que sumaría algo más de 220 km (igual hay opciones para alargar el recorrido), e imagino que el descenso y ondulado después del alto del Crucero darían para un gran espectáculo ciclista, quizá una emocionante persecución de corredores de potencia que se hayan rezagado un tanto en la cuesta anterior.

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  2. Anónimo6/2/15 14:42

    Solo de pensar en una carrera como la Flecha Muisca se me erizo la piel. El nombre, el recorrido, los pueblos por los que pasaria y por supuesto ese muro al final en Facatativa o "El muro del Zipa" (que nombre tan hermoso!) le darian algo especial. Felicitaciones por este trabajo tan bonito. Esperemos que el ciclismo y en general el deporte en Colombia siga creciendo y que con un pais en Paz podamos dedicarnos a disfrutar de lo bella que es nuestra tierra.

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  3. Anónimo8/2/16 9:00

    Recorridos excelentes, lo mejor es que resaltan la cultura e historia nacional, algo importante a tener en cuenta para que estos eventos ademas de lo deportivo, incentiven lo turístico, cultural y autóctono de nuestra tierra, ojala la federacion colombiana de ciclismo pensara mas en carreras de este tipo para un calendario oficial.

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