28 febrero 2014

El Crucero, el coloso que sube desde los Llanos por la Ruta Libertadora

Altimetrías, texto y fotografías: Alberto Mosquera

Apretando en el exigente "tramo" de 23 kilómetros al 6.75%
El puerto del Crucero comienza en la plaza de Aguazul, en el departamento de Casanare. Es una carretera que une dos regiones naturales de Colombia, la región de los Llanos Orientales u Orinoquía con la Región Andina. Se trata de una vía nacional que evoca la Ruta Libertadora de Simón Bolívar.

La carretera es de dos carriles asfaltados en un 95%, con buena señalización. Aunque no es muy alto el tráfico se observa mucho tránsito de carga en camiones. Entre los Km.5 y 8 se observan levantamientos de la calzada y huecos en la vía debido a fallas geológicas y a los ríos que bajan de la montaña. Después del municipio de Pajarito, metidos ya en el departamento de Boyacá, desde el Km.34 hasta el Km.44, el camino está sin pavimentar. Pero a pesar de la polvareda en verano y del lodo en invierno, este trecho es perfectamente transitable en bicicleta de ruta. Hacia el Km.68 encontramos dos tramos con paso restringido de 200 metros cada uno (se transita por un solo sentido a la vez).

La cota máxima de este puerto, 3460 msnm, se encuentra en el Km.96; por lo cual las mediciones e indicadores presentados están referidos hasta dicho punto. Desde el Km.99 hasta el Km.101 se encuentra un segundo altillo sobre los 3426 metros, el cual es poco más que un falso plan. De igual manera las gráficas así como la descripción de este coloso reseñan hasta el Km.104, puesto que se quiere informar sobre el lugar habitado más cercano, algo absolutamente necesario tras tan larga ascensión.

Son innumerables las quebradas, riachuelos y manantiales que vemos durante el recorrido, pero no es conveniente aprovisionarse de esta agua porque además de estar en predios privados, pueden contener residuos agrícolas y de la ganadería. Lo más aconsejable es acudir a las casetas, kioscos y restaurantes a lo largo de la vía; sobre todo los primeros 40 kilómetros. Encontramos algunos kioscos en la vereda de Toquilla situada en el páramo del mismo nombre (Km.84). Por lo extenso de este puerto es mejor llevar un carro acompañante para hidratarnos y alimentarnos con regularidad. De tener alguna urgencia las gentes del lugar son, aunque humildes, muy amables y hospitalarios y no nos negarán agua ni comida. Un ciclista aficionado con buena preparación gastará en esta “subidita” alrededor de 7 horas, consumirá 8 caramañolas de 750cc de bebida hidratante (electrólitos y sales minerales) y deberá comer suficientes azúcares y carbohidratos, ya que el gasto de energía supera las 7.500 calorías.

La extensión, la variedad de climas, los paisajes y los distintos estados de la mente durante el puerto obligan a describir El Crucero en 4 partes.

Zona caliente o piedemonte
Del Km.0 (290 msnm) hasta el Km.24 (1000 msnm), con humedad relativa entre el 80% y 90% y temperaturas entre los 22 y 30º C. Es aconsejable iniciar esta etapa a las 6:00 AM para que el calor del medio día no nos atormente a mitad de camino. Los primeros 10 kilómetros presentan una ligera ascensión de algo menos del 2% en promedio. Debemos tomarla con calma a pesar de su facilidad. Hemos pasado de la plaza de Aguazul, con calles amplias y frescas, a un paisaje verde de montaña. Sentimos como si la exuberante vegetación quisiera tragarnos con la carretera incluida. El aire es cálido y la humedad no demora en pegarse en todo el cuerpo. Se aprecian en este tramo las fallas geológicas y los huecos antes mencionados.

Los 14 kilómetros siguientes con un promedio del 4.2% incluyen dos ascensos de 5 kilómetros cada uno al 5.2% y 6.1% con rampas de 8%, 9%, 10% y 12%. Ya en este punto, a 1000 msnm, puedes ver a tu espalda la inmensidad del llano colombiano que has dejado, y al frente tuyo, como una burla, observas entre las nubes las altas montañas a donde debes llegar.

Zona templada
Del Km.25 al Km.55 (1827 msnm). Este segmento comienza con un descenso de 5 kilómetros seguido por columpios o toboganes, terreno que cae muy bien para descansar las piernas y sentir la refrescante brisa. En el Km.31 encontramos el puente sobre el río Cusiana, cuyo piso es una gruesa lámina metálica, la cual se pone resbalosa porque tanto a la entrada como a la salida de este puente se encuentra destapado y muy mojado el camino. Si estás cansado o eres prevenido mejor pones pie en tierra. Ochocientos metros más adelante encontramos la calle principal del municipio de Pajarito, con una humedad relativa del 85% y una temperatura de 25º C. Allí vemos en el paradero de buses a varias mujeres vendiendo comestibles a los viajeros. Cruzando el pueblo de Pajarito (Km.34.5), bordeando el cañón del río Cusiana, comienza el serpenteante destapado de 9.5 kilómetros. La polvareda es tremenda, no hay mucho viento y el calor aumenta mucho. Este pedazo presenta una media del 2.1% con tres kilómetros al 5%.
 
Del Km.44 en adelante comienza lo bueno. Es aquí donde está la clave del ascenso al Crucero: 30 kilómetros continuos al 6% de pendiente media, que le dan a este puerto 346 puntos APM; poco más del 50% del total. Se trata de un castigo permanente a nuestras piernas, con dos sarcásticos descansillos en los Km.68 y 74 que vienen muy bien pero en los que solo puedes acomodarte en la máquina y tomar unos traguitos de líquido. Entre el Km.44 y el 55 sobresalen 4 kilómetros al 7.1%. En esta parte se presenta la más alta percepción de calor y de humedad y es donde se retiran o se detienen la mayoría de los ciclistas que intentan culminar esta subida. Al lado de la vía se encuentran lavaderos de carros en donde sus empleados a nuestro paso y ante nuestros ruegos no dan una refrescante ducha.

Zona fría
A partir del Km.56 (1900 msnm) al Km.74 (2900 msnm). Nos saludan los primeros vientos de la montaña -alguien ha reparado el aire acondicionado-, no obstante no hay tregua. Las cosas se complican porque encontramos los kilómetros más duros del ascenso al 7.9% (Km.61, 62 y 65) entre curvas a diestra y siniestra con pendientes del 11 y 12%. En este punto ya acumulas cansancio mental, sientes que pedaleas con el piloto automático. Son 10 kilómetros con promedio del 7.0%. Debes subir de manera alternada: parado en los pedales y sentado en la bici haciendo cada minuto el cambio, es bueno también no ir tan rotado porque te agitas y la sensación del pedaleo en el vacio no es muy buena.

Zona de prepáramo y páramo
Entre los 2900 msnm y los 3500 msnm. Vemos un cambio en el paisaje. La tupida vegetación de la selva fría cede el paso a las montañas rocosas y a los fantasmales vientos paramunos. De inmediato entiendes que debes colocarte la chaqueta, beber algo caliente y comer algún chocolate para enfrentar lo que viene. Nos dan la bienvenida dos kilómetros al 5.3% (Km.75 y 76) para luego entrar a un falso plan de 10 kilómetros que incluyen unos 1500 metros de ascenso al 3,6%. Se trata del Páramo de Toquilla, una recta sobre los 3000 metros en donde vemos varios caseríos, un puesto del ejército, amplios pastizales llenos de vacas y ovejas y una caseta donde los lugareños toman el famoso guarapo (bebida fermentada de la miel de caña de azúcar) “pal frio”.

Llegamos al Km.86 para enfrentamos la primera cumbre que se corona en el Km.96 a 3460 msnm. Este regalito consta de 9 kilómetros al 4.8% con un perla de 900 metros al 7.3%. Son varias las sensaciones que te abordan, como el deseo de abandonar, los hormigueos en la boca, las manos y los pies. El aire se torna muy fino, respiras más hondo y con más frecuencia. También experimentas una lucha mental y decepciones, ya que encuentras una seguidilla de 5 lomitas que parecen el final del viacrucis pero que no lo son. Estos 9 kilómetros pasan cuenta de cobro, haciendo retirar a varios ciclistas que se suben al carro acompañante con sentimientos encontrados: alegría debido a la gran jornada realizada pero con la espina atravesada por llegar tan cerca y no poder culminar el ascenso.

No se termina la fiesta aún. Este gigante no se rinde. Se bajan dos kilómetros buscando la segunda cumbre a 3426 msnm. Es hora del postre: 3.1 kilómetros en ascenso al 2.2% en promedio, con la mismas decepciones de la primera cumbre, una seguidilla de lomas que parecen el final de la tortura... hasta que por fin si terminas. La soledad casi sepulcral y los silbidos de la brisa son las muecas del ofendido Crucero por la profanación cometida. Pero no hay tiempo para contemplaciones. Debemos descender hasta el cruce de caminos. Desde el mirador puedes ya apreciar la laguna de Tota con sus dos islitas. Nos esperan los amigos con una deliciosa trucha, una cerveza en mano y claro... la tertulia final llena de los comentarios, exageraciones, disculpas, anécdotas y detalles de la hazaña.

En El Crucero encuentras restaurantes y kioscos, puesto de policía, etc. Desde este punto puedes desviar a Sogamoso o bien dirigirte camino a Aquitania, capital cebollera del país, en el cual puedes hospedarte en hoteles de primera con vista a la laguna y saborear un filete y un buen vino.
La altimetría completa del eterno ascenso al alto de El Crucero, con los porcentajes medios cada 5 kilómetros. Con sus 658 puntos de coeficiente de dificultad APM lo podemos catalogar como el puerto de montaña pavimentado más duro de Colombia, ligeramente por encima del ascenso al Páramo de Letras desde Mariquita. Destaca el tramo entre los Km.44 y 67, con 23 kilómetros continuos... ¡¡al 6.75% de pendiente media!! Eso es como meter un puertazo como el alpino col de Restefond por cualquiera de sus dos vertientes, o en Colombia el alto del Águila por su lado de Pacho, o Concordia en las montañas del suroccidente antioqueño, en mitad de un ascenso de 88 kilómetros de subida efectiva. ¡Una auténtica barbaridad!

A continuación mostramos las altimetrías parciales de cada tramo, con sus correspondientes porcentajes de desnivel por kilómetro:
Los primeros 25 kilómetros.

Los siguientes 30 kilómetros.

Y sigue subiendo. 20 kilómetros más.

Los 21 kilómetros finales, hasta el punto más alto, y el descenso hasta El Crucero.

Mapa de situación del ascenso del Crucero desde los Llanos hasta la cordillera oriental
Llegando al primer alto antes de bajar a Pajarito
Cruzando las calles de Pajarito
En la parte más dura de la zona templada
A mitad de ascenso, en el kilómetro 48
En el comienzo de la zona fría
Rampa al 12% en el kilómetro 62
En pleno esfuerzo al 10% en el kilómetro 67
Cascadas de la Peña de Gallo, en el cañón del río Cusiana
El espectacular Salto Candelas
Tras unos interminables 96 kilómetros de subida... por fin la cima

6 comentarios:

  1. en preparación para enfrentarlo saludos

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  2. Realmente duro! Recomendado!

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  3. excelente trabajo y mucho mejor por el esfuerzo de realizarla.

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  4. Unos duros! ¿Que tal subir por Labranzagrande?

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  5. Este recorrido merece una etapa epica de vuelta a Colombia, vale la pena. Ya está practicmente todo el recorrido pavimentado y en muy buenas condiciones.

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  6. Esta Etapa Yopal - El Crucero seria una excelente opción para Vuelta a Colombia, sería francamente una etapa épica y probar los valientes guerreros que nos representan en Europa...

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