21 enero 2014

Risaralda, pedaleando en las montañas cafeteras

Risaralda enfrente, en la loma de la montaña
Risaralda es un pequeño pueblo cafetero ubicado en lo alto de una loma, a más de 1700 metros de altitud, con amplia vista sobre las montañas y valles circundantes. A pesar de su nombre no pertenece al departamento de Risaralda, sino que se encuentra en el departamento de  Caldas.

La ascensión a Risaralda comienza un kilómetro más adelante del cruce de la carretera que desde Belalcázar baja por el nororiente hacia el río Cauca. Comenzamos el ascenso con precaución y calma. El primer kilometro y medio es muy suave, pero el intenso calor, la humedad y la ausencia de viento nos ponen a sudar como si estuviéramos en una sauna y nos obligan a beber abundantemente. En el kilometro 3 y medio entramos en el tramo central, la parte más exigente. Son 7 kilómetros y medio siempre entre el 6 y 7% muy mantenidos, sin grandes cambios de pendiente. Nos entretenemos admirando los paisajes y comentando todas las posibilidades de realizar bonitas etapas de media montaña que ofrecen estas carreteras que estamos recorriendo. Todo el rato vamos rodeados de extensas plantaciones cafetales. A mitad de ascenso ya vemos enfrente, encima de nuestras cabezas las casas de Risaralda, colocadas en plena loma de la montaña. La subida nos parece muy bonita en todo momento. No entraña mayores dificultades para subirlo en bici. Solo debemos saber coger nuestro ritmo, y disfrutarlo con paciencia.

A falta de poco para coronar el alto vamos sintiendo que nuestras fuerzas nos están abandonando. No en vano llevamos ya unas cuantas horas pedaleando bajo el sol inclemente, con varios kilómetros duros que incluyen el alto de La Alemania y los durísimos repechos de la ruta de Belalcázar. Ya perdimos la cuenta de los litros de líquido que bebimos hoy. Poco a poco y dándonos ánimos mutuamente vamos avanzando. Tras prácticamente 13 kilómetros de subida por fin llegamos hasta el punto más alto del ascenso, en la misma entrada de Risaralda. Continuamos por el casco urbano hasta la plaza y nos bajamos de las bicis buscando casi con desesperación tiendas donde nos regalen gaseosas, agua... casi nos da lo mismo, mientras nos refresque y nos apague la intensa sed que padecemos. Por supuesto, a pesar de la fatiga, mereció la pena el esfuerzo.
La altimetría de la subida al pueblo de Risaralda por el lado del río Cauca. Es un largo y bonito puerto de 2ª Categoría, que no presenta grandes complicaciones para subirlo en bici, excepto el calor. Muy recomendable por la vista de los amplios paisajes de las montañas cafeteras. Desde Risaralda se puede continuar ruta en bici por unas espectaculares carreteras de montaña, bajando hasta el cruce de la carretera principal que asciende a Anserma y el alto de San Clemente, para descender a continuación hacia Riosucio y Supía.

Paisaje típico del Eje Cafetero
Una vista panorámica en la parte central
Subimos en todo momento rodeados de cafetales
Una escénica curva de herradura a falta de 1.5km
Acalorados en el kilómetro final
Coronamos entre coloridas casas a la entrada de Risaralda

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