07 junio 2009

Santuario de Guadalupe, comienzo de peregrinación y final de calvario

En el duro kilómetro final de Guadalupe
Esta linda y entretenida ascensión comienza en pleno centro de Bogotá, en la Avenida El Dorado bajo el puente de la Carrera 10ª. La carretera está recién pavimentada hasta el Santuario, por lo que se encuentra en excelente estado. Comenzamos la ascensión en la parte final de la Avenida principal de Bogotá, bajo el cerro Monserrate. Los primeros sencillos kilómetros nos llevan por la Avenida Circunvalar, pasando junto a la edificación donde se toman el teleférico y el funicular al Santuario de Monserrate, con alguna rampa para entrar en calor y cortos tramos llanos y en descenso.

En el kilómetro 3 tomamos el desvió a la izquierda que nos conduce a la localidad termal de Choachí a través del Páramo del Verjón. En este tramo entre prados podemos observar a nuestra derecha como la inmensidad de la urbe va quedando cada vez mas abajo. A partir del kilómetro 4 entramos en el bosque de los cerros orientales de Bogotá, declarado Reserva Forestal. Una vez rodeada una subestación eléctrica afrontamos los siguientes 3 kilómetros, con medias a tener en cuenta, por encima del 7%. Vamos progresando poco a poco en esta escalada, bordeando la montaña bajo las cuchillas del cerro Guadalupe, imponentes sobre nuestras cabezas, la ciudad a nuestra derecha, y el cerro Monserrate al frente, al otro lado del barranco.

Después de 8.5 kilómetros de ascensión llegamos hasta un alto, ya por encima de los 3000m donde debemos aprovechar para recuperar el aliento e hidratarnos durante el siguiente kilómetro de descanso. En el kilómetro 9.5 tomamos el desvió a la derecha que nos conduce al Santuario por una estrecha y entretenida carretera. Las continuas rampas al 12-14 y 15% que vamos a superar en estos casi 2 kilómetros que nos faltan hasta coronar se nos hacen mas llevaderas por la exuberancia del bosque, las vistas al salir de el, las herraduras, y sobre todo por los cortos pero agradecidos descansos que nos encontraremos. Con mucho esfuerzo logramos superar las últimas herraduras y rampas al 14% para llegar hasta donde termina la carretera, bajo la efigie de la virgen de Guadalupe.

Si caminamos unos pocos metros mas arriba, no podremos resistirnos a degustar las artesanales y deliciosas cuajadas con arequipe o mermelada de mora que nos ofrecen en los diversos puestos de venta, mientras observamos bajo nuestros pies la sabana y la gran ciudad, y a nuestra derecha el Santuario de Monserrate que nos acompaño toda esta bella y dura ascensión.
La altimetría del cerro de Guadalupe comparte los primeros 9.5 kilómetros con la ascensión al Páramo del Verjón por su vertiente bogotana

Los primeros kilómetros, comunes a la subida al Verjón
El cruce de entrada a la carretera de Guadalupe
La angosta carretera de montaña...
... es preciosa para subirla en bici
Un sombrío tunel natural
Un descanso entre las rampas de los 2 kilómetros finales
Aquí se ve la pendiente; al fondo en diagonal la vía al Verjón
Superamos varias rampas al 15%...
... y al 14%...
... poco antes de llegar arriba

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